¿Eres humilde? - Parashá Ree

Al interior de nuestro hogar hemos tenido varios conversaciones con respecto a cuál es la intención de nuestro Abba al pedirnos que seamos humildes, y la verdad salen a flote muchos errores conceptuales, algunos infundados por nuestra sociedad y algunos por nuestras anteriores creencias, por ejemplo: ¿En qué se diferencia la humildad de la sencillez?, cuando nos referimos a alguien como humilde, ¿se nos disparan imágenes referentes a quien vive en pobreza?, ¿acaso HaShem nos pide que seamos pobres?. Les compartimos nuestras conclusiones preliminares.

Que es ser humilde y que no lo es

Nuestra meditación concluyó dos cosas. La primera es que es un error asociar humildad con pobreza, nuestro concepto de "cuna humilde" es una noción infundada por nuestra sociedad que nos desorienta; Elohim no quiere que seamos pobres, en la Parashá Ree está: "Entre ustedes no deberá haber pobres, porque el Señor tu Dios te colmará de bendiciones en la tierra que El mismo te da para que la poseas como herencia." Deuteronomio 15:4. Uno de los muchos beneficios de permanecer en el pacto con el Eterno es que gozamos de abundancia en todos los aspectos de nuestra vida, no hay una sola promesa en la que a cambio del cumplimiento de los mandamientos, preceptos y normas, el Eterno nos entregue escasez, otra cosa muy diferente es que Él nos exija que reconozcamos que todo lo que recibimos proviene de Él: "No se te ocurra pensar: "Esta riqueza es fruto de mi poder y de la fuerza de mis manos." Recuerda al Señor tu Dios, porque es Él quien te da el poder para producir esa riqueza; así ha confirmado hoy el pacto que bajo juramento hizo con tus antepasados." Deuteronomio 8 17:18, en otras palabras, que seamos humildes.

Lo segundo que concluimos es que cuando HaShem nos pide humildad se refiere más a tu corazón que a tus pertenencias: "Que la belleza de ustedes no sea la externa, que consiste en adornos tales como peinados ostentosos, joyas de oro y vestidos lujosos. Que su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible. Ésta sí que tiene mucho valor delante de Dios." 1 Pedro 3 3:4. Si bien es cierto aquí HaShem no te está pidiendo que luzcas mal (porque ¿a que padre le gustaría que su hijo se vea andrajoso o derrotado?), Él te está pidiendo es que te concentres en lo que está dentro de ti, a que te esfuerces por iluminar tu templo de adentro hacia afuera porque ningún reflector externo será suficiente por más potente que sea. Como sería su intención que después de la salida de Mitzrayim, al pueblo le cubrió todas sus necesidades enviándoles Mana y perdurando su ropa para que la prueba no fuera física sino espiritual!!!, de hecho hasta les hizo promesas de toda clase de bienes a futuro para que desecharan esa preocupación de sus corazones y en cambio se enfocarán en reconocerlo a Él: "El Señor tu Dios te hará entrar en la tierra que les juró a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob. Es una tierra con ciudades grandes y prósperas que tú no edificaste, con casas llenas de toda clase de bienes que tú no acumulaste, con cisternas que no cavaste, y con viñas y olivares que no plantaste. Cuando comas de ellas y te sacies, cuídate de no olvidarte del Señor, que te sacó de Egipto, la tierra donde viviste en esclavitud" Deuteronomio 6 10:11.

Como ser humilde:

Es osado pretender abarcar en un par de párrafos la manera de ser humilde porque esta virtud se desarrolla en todas las facetas de nuestra vida, pero lo que sí se puede hacer es nombrar algunos aspectos relevantes. Para empezar, nosotros consideramos que humildad es reconocer al Eterno en TODO, que Él es nuestro único proveedor y que debemos escoger su voluntad por sobre la nuestra: "Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo. Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes" 1 Pedro 5 6:7.

Otra actitud interesante para trabajar es por la que tal vez algunos pasamos recién llegamos al judaísmo mesiánico, sentimos esa necesidad de demostrar que ahora si sabemos, quisiéramos debatir con otras personas, quisiéramos hacerles caer en cuenta lo que muy tangencialmente intuimos son sus errores, pero HaShem nos jala las orejas y nos pide aplomo: "Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes. No se crean los únicos que saben" Romanos 12:16. Esta discusión de quien es más importante también la tuvieron los discípulos cuando llegaron a Capernaúm y aplica la misma enseñanza: "Entonces Yeshua se sentó, llamó a los doce y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos" Marcos 9 35.

Después de charlar de todo esto, nosotros concluimos que HaShem es muy enfático en que deberíamos desarraigar toda altivez de nuestro corazón, identificar y extirpar esos aires de petulancia que como la levadura nos hinchan y nos dejan como un pan fránces (con apariencia dura pero huecos por dentro), sino más bien entender que nuestro rol no es otro que honrar al Eterno y servirle en su plan divino poniendo las virtudes con la que nos dotó a disposición de su creación: "No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no sólo por sus propios intereses sino también por los intereses de los demás" Filipenses 2:3

La recompensa

HaShem nunca ha ahorrado nada para con sus hijos: "Recompensa de la humildad y del temor del Señor son las riquezas, la honra y la vida" Proverbios 22:4. El concepto es sencillo y la gratificación es invaluable, lo que pasa es que implica un esfuerzo consiente para lograrlo.

En resumen, la humildad no tiene nada que ver con la pobreza, el Señor se ha encariñado con nosotros y quiere cumplir su promesa de abundancia en nuestras vidas pero lo único que nos pide es ser humildes, reconocerlo y cumplirle: 

"Porque el Señor tu Dios te conduce a una tierra buena: tierra de arroyos y de fuentes de agua, con manantiales que fluyen en los valles y en las colinas; tierra de trigo y de cebada; de viñas, higueras y granados; de miel y de olivares; tierra donde no escaseará el pan y donde nada te faltará; tierra donde las rocas son de hierro y de cuyas colinas sacarás cobre. »Cuando hayas comido y estés satisfecho, alabarás al Señor tu Dios por la tierra buena que te habrá dado. Pero ten cuidado de no olvidar al Señor tu Dios. No dejes de cumplir sus mandamientos, normas y preceptos que yo te mando hoy. Y cuando hayas comido y te hayas saciado, cuando hayas edificado casas cómodas y las habites, cuando se hayan multiplicado tus ganados y tus rebaños, y hayan aumentado tu plata y tu oro y sean abundantes tus riquezas, no te vuelvas orgulloso ni olvides al Señor tu Dios, quien te sacó de Egipto, la tierra donde viviste como esclavo." Deuteronomio 8 7:14

Amén y Amén

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