Israel – Una superpotencia de la antiguedad; El rey que construyó un gran imperio

Este ensayo es el primero de varios con el que pretendemos presentar la magnitud del Imperio de Israel en tiempos bíblicos. En esta ocasión se presenta a su comandante el Rey David y en las siguientes ocasiones se presentará la situación geopolítica de la región, su poder militar, de qué lugares del mundo pudieron haber llegado sus recursos, etc.

A partir de la correlación con fuentes no bíblicas (como los cánones faraónicos egipcios y las listas de epónimos asirios), los historiadores estiman que el Rey Saúl murió alrededor del 1005 a.C y que David gobernó hasta el año 966 (Johnson, 2012, pp 82). Hay al menos 3 motivos por los que este hombre se convirtió en el punto de inflexión histórico del pueblo de Dios y por los que se le cataloga como un gran Rey (Johnson, 2012, pp 88-91):

1. Él fue quien unió las funciones reales y sacerdotales en una Teocracia como nunca antes: el Rey no tenía poder absoluto sobre nada ni nadie así como tampoco el Estado, este poder solo le pertenecía a Dios [2 Samuel 5:12/7:18] y aunque las personas tenían deberes y responsabilidades ante la sociedad, no existía algo así como un "delito contra el Estado" como los griegos y Romanos posteriormente lo institucionalizarían. Es por esto que en la crónica de su historia, el Rey David antes de actuar siempre consultaba al Señor [1 Samuel 22:3/23:2-4/23:10/30:8 y 2 Samuel 2:1/4:19], conocía y respetaba la autoridad y hacía que otros la respetaran [1 Samuel 24:6-12/26:9 y 2 Samuel 1:16/5:12/7:18]

2. Sus resultados militares no tienen comparación. El rey David tomó posesión de un reino de 9.655 kilómetros cuadrados y entregó a Salomón uno de 96.558 kilómetros cuadrados (Waldron, 1983, pg.94). En esta extensión de tierra, Israel era amo y señor de todas las rutas comerciales terrestres desde/hacia África y Asia, además su fuerte amistad con Hiram [2 Samuel 5:11], le permitió expandir su poder a una de las potencias marítimas más fuertes del mediterráneo, Europa, África y las islas Británicas: Los Fenicios. Esta fue la alianza comercial marítima y terrestre más grande de ese momento en la historia mundial (Collins, 2011, pp 279).

La Biblia narra que el Rey David empezó liderando un puñado de 400 hombres que estaban en apuros, endeudados y amargados [1 Samuel 22:2] para terminar comandando a un ejército de 1.5 Millones de hombres [1 Crónicas 21:5]. Al respecto hay un dato interesante y es que algunos historiadores en realidad dudan que David realmente se llamara así dado al contenido de textos encontrados en el palacio de Mari (en la actual frontera de Siria con Irak) en los cuales repetidamente se encuentra la palabra "dâvidum" que significa "jefe," "comandante de tropas" y, por tanto, no es ningún nombre propio, sino un título, por lo que sospechan que para este humano, su título militar que debió originarse cuando era conductor de sus tropas, se convirtió en nombre propio: David (Keller, 1990, pg.125)

3. Él convirtió a Jerusalén en la capital nacional y religiosa: Cuando se estableció en el Canaán, el pueblo hebreo implantó diferentes lugares de culto de acuerdo a sus vivencias a lo largo de la geografía de los cuales se conocen al menos 12 sitios: Silo, Dan, Betel, Guilgal, Mispá, Belén, Hebrón y otros cinco más pequeños (Johnson, 2012, pp 94), y lo que hizo David fue recuperar Jerusalén de manos de los Jebuseos y proyectar la construcción del Templo más grande y maravilloso jamás erigido para honrar al Señor.

Obras de referencia

La información aquí entregada se basa en fuentes primordialmente secundarias (lo que han escrito otros sobre el tema de nuestro interés) fruto del trabajo de investigación de historiadores de renombre como Paul Johnson y enriquecida con los hallazgos de otros autores que también se citan. Las fuentes referidas para este escrito son:
- Biblia nueva versión internacional
- Collins, S. (2011). The lost ten tribes of Israel found. United States of America. CPA Books. Las posiciones corresponden a las del libro digital
- Johnson, P. (2012). La historia de los judíos. España. Editorial Zeta
- Keller, W. (1990). Y la Biblia Tenía Razón. Editorial Omega
- Waldron, S. (1983). La historia y geografía de la narración bíblica