EL QUE ESCUCHA CONSEJOS LLEGA A VIEJO

La parashá Yitró se encuentra en el libro de Éxodo exactamente entre Éxodo 18:1 y Éxodo 20:23. Esta porción de la Torá inicia con el relato del encuentro que tuvo Moshé (Moisés) con su suegro Yitró (Jetro) quien al conocer todos los portentos y maravillas realizados por El Eterno, reconoce su grandeza y majestuosidad y decide ofrecerle sacrificios. "Jetro se alegró de saber que el Señor había tratado bien a Israel y lo había rescatado del poder de los egipcios, y exclamó: «¡Alabado sea el Señor, que los salvó a ustedes del poder de los egipcios! ¡Alabado sea el que salvó a los israelitas del poder opresor del faraón! Ahora sé que el Señor es más grande que todos los dioses, por lo que hizo a quienes trataron a Israel con arrogancia» "(Éxodo 18:10-11).

En este encuentro, Yitró observa como Moshé (Moisés) dirige al pueblo y decide darle este consejo: "No está bien lo que estás haciendo -le respondió su suegro-, pues te cansas tú y se cansa la gente que te acompaña. La tarea es demasiado pesada para ti; no la puedes desempeñar tú solo. Oye bien el consejo que voy a darte, y que Dios te ayude. Tú debes representar al pueblo ante Dios y presentarle los problemas que ellos tienen" [Éxodo 18:17-19], después de lo cual, el Eterno le pide a Moshé (Moisés) que reúna al pueblo, se purifiquen y se presenten en el monte, y es allí donde el pueblo recibe las 10 palabras y se vuelven testigos de la impetuosa presencia del Todopoderoso.

En esta parashá, encontramos los diez mandamientos  escritos en dos tablas de piedra que fueron entregados al pueblo , pero no es en esto en lo que queremos enfocarnos sino en las palabras que siglos más tarde el rey Salomón recalcaría en sus proverbio: "Escucha el consejo y acepta la corrección, y llegarás a ser sabio" [Proverbios: 19:20]. 

Más allá de recibir consejos, la lección está en aplicarlos y en ser sabios para buscarlos en la persona adecuada y a su vez tener el discernimiento para determinar si en últimas provienen del Eterno o no. 

En esta parashá encontramos la guía para este proceso y esta  se puede resumir en tres pilares principales:

  1. Disposición y humildad: debemos tener un corazón dispuesto para escuchar el consejo en el tiempo oportuno, "No seas sabio en tu propia opinión; más bien, teme al Señor y huye del mal" [Proverbios:3:7]. A veces creemos que estamos haciendo las cosas "bien" porque hasta ahora, así como van, aparentemente han funcionado, sin darnos cuenta de que lo que hemos estado haciendo es fabricando nuestra propia caída, construyendo una bomba de tiempo la cual tarde ó temprano terminará explotando. Por lo tanto, es indispensable que seamos los suficientemente humildes para reconocer que necesitamos de la guía o la instrucción de nuestro Abba (Padre). "Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas. " [Proverbios 3:7]
  2. Escuchar sin refutar: Cuando Yitró le da el consejo a Moshé (Moisés), él lo escucha sin refutar, la parashá no menciona que Moshé (Moisés) haya hecho algún tipo de alegato, o haya procurado justificarse, todo lo contrario, él guarda silencio ante las palabras de su suegro. "Al necio le parece bien lo que emprende, pero el sabio escucha el consejo." [Proverbios 12:15]. ¿Puedes imaginar en lo que hubiese terminado esta historia si Moshe (Moisés) no hubiese tenido la humildad y la sensatez de escuchar el sabio consejo que le estaba dando HaShem a través de su suegro?
  3. Consultar al Eterno: "Ahora, escucha mi voz. Te aconsejaré y que Elohim esté contigo (es decir, «yo te aconsejaré, pero consúltale a Él para evaluar si mi consejo es adecuado»). Serás el intermediario del pueblo ante Elohim, tú le presentarás esas disputas a Elohim (para obtener la respuesta de Él)." [Éxodo 18:19]. No solo se requiere tener la disposición y humildad para escuchar el consejo, lo más importante es consultar al Eterno y pedir su confirmación. "Porque el Señor da la sabiduría; conocimiento y ciencia brotan de sus labios. Él reserva su ayuda para la gente íntegra y protege a los de conducta intachable. Él cuida el sendero de los justos y protege el camino de sus fieles." [Proverbios 2:6-8]

Querido lector, es importante que no nos creamos sabios en nuestra propia opinión, eso es arrogancia, es importante que consultemos a aquellas personas sabias que El Eterno ha dispuesto a nuestro alrededor para encontrar instrucción y consejo en todas esas áreas de nuestras vidas que son cruciales para nuestro bien, el de nuestra familia, el de nuestra comunidad y finalmente el de nuestra nación. Que seamos esos Varones y esas mujeres sabios y temerosos del Di-s de Abraham, Isaac y Yaacob.

"Escucha el consejo y acepta la corrección, y llegarás a ser sabio" [Proverbios: 19:20] ¡Que así sea para nuestras vidas!

¡Amén y Shavua Tov!